jueves, agosto 20

El caso de Efecto Cocuyo, en Venezuela: colectas para periodismo independiente

De esas historias de periodismo que devuelven las ganas de continuar. Hace unos meses, tres periodistas veteranas lanzaron en Venezuela el sitio de noticias Efecto Cocuyo. Lo hicieron en un momento que todos conocemos: balas, inestabilidad; falta lo elemental, como papel de baño, medicinas. Escatima el papel periódico. Etcétera.

En su lanzamiento, estas periodistas venezolanas y su equipo fueron a uno de los barrios más pobres para contar de su proyecto: les hablaron de sus ideas, preguntaron qué noticias les interesaban y les pidieron una colaboración, dinero. La gente del barrio, carenciada, echó plata a sus botecitos. A la par, hicieron -y hacen- crowdfunding. 

En la presentación de su sitio, escriben esto: "Hoy conseguir información confiable sobre lo que pasa en Venezuela es más difícil que nunca. Enfrentamos un proceso de desinformación sistemática. Pese a ser considerado uno de los momentos de mayor oscuridad para los periodistas independientes en Venezuela, hay ventanas que se abren". 


Vale la pena echarle un ojo: http://www.efectococuyo.com.


Y hace unos días lanzaron una plataforma para el uso del WhatsApp como herramienta de periodismo colaborativo. Las asesoró mi generoso y querido amigo Fábio Gusmão, desde Brasil, pionero de esta plataforma.


Pienso en México y es evidente cómo nos falta volver a contar con el apoyo de la sociedad, con la gente de los barrios, de las comunidades, de nuestro entorno más cercano. A pesar de la oscuridad que igual vivimos en nuestro país, de la desinformación, del silencio de medios comprometidos con sus anunciantes (gobierno, empresas), toca buscar por dónde. 


Ojalá que este emprendimiento de las tres periodistas cocuyas tenga larga vida.